Dolor Compartido

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Una situación común… Más de lo que debería ser; mis ojos buscan alejarse, pero es demasiado tarde, el dolor ha invadido el ambiente y es imposible alejarse de él.

Algo tan íntimo, que es revelado como noticia pública. ¿Cuál es la creencia para seguir haciendo esto? ¿Acaso el “compartir” este sentimiento tan desgarrador, hará que duela menos?

Labios apretados, manos inquietas, sollozos e indiferencia atraviesan por completo el lugar; la “razón”, la desconozco, pero el resultado final es bien sabido.

Motivos, habrá muchos, igualmente culpables; justificaciones, no las suficientes para el daño hecho. Nadie podría haber sabido lo que ocurriría, pero después de verlo tantas veces, no puedo dejar de formular esa pregunta ¿Para qué seguir intentándolo?

Explicaciones que se clavan como agujas en el alma del que será abandonado; silencio indiferente, mirada cobarde que rehúye al dolor creado.

Muestra pública que sirve como advertencia a todos los que lo hemos visto; lúgubre mirada a un futuro no deseado. ¿Cuándo será nuestro turno de ser los verdugos de aquellas promesas de amor? ¿Cuándo será el tiempo en el que terminemos en la soledad de una de estas mesas?

Gabriel Soberanis

@soyelflamer

El Laberinto de los Demonios

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Niña

Nina

Ahí está, como desde hace algún tiempo; orgullosa y algo altanera, aparentemente segura de sí misma. Logra engañar a la mayoría aunque no a todos, no a los que pueden ver más allá de esta máscara, y mucho menos a “ella”.

Tiene miedo, casi pavor de voltear y saber lo que verá; una niña, no la imagen pequeña de la infancia, sino aquella que ella solía ser hace muy poco y, que de vez en cuando, aún parece que puede regresar.

No puede ser, se lo repite secretamente una y mil veces; ha madurado, esa es su justificación, aunque ella sabe que no es la realidad. Es la fascinación que ha encontrado en un mundo hasta este momento desconocido, un mundo lleno ínfulas, pretensiones y arrogancia, y el cual no acepta la natural honestidad que ya casi no existe en ella.

La idolatría pasajera, la ha vuelto arrogante; hablando y actuando más allá de sus capacidades, siempre justificada por los halagos hipócritas y doctrinales de aquellos que por el momento la admiran.

Solo hay algo que le molesta, algo que no le deja disfrutar esta nueva vida; aquella niña, esa que le pide a gritos que regrese y no abandone lo que solía ser; aquella niña que la confronta cada vez que mira al espejo, aquella que necesita desaparecer, porque es demasiado auténtica para su nueva y falsa realidad. La que llora con amarga pena, porque sabe que negarse a lo que alguna vez fue acabará por destrozarla.

Hoy, ella es “feliz”; hoy todos la “aman” y aparentemente la escuchan, le dicen lo que quiere oír, no importando que tan acertado o equivocado sea. Hoy se regodea en su inopia; cree tener la razón en todo, y sus devotos lo confirman.

Mientras tanto, aquella niña, esa que vive dentro de ella, esa que era su alma; grita, destroza el espejo, con llanto y desesperación silenciosa le ruega no olvide… Tristemente ella ha dejado de escuchar.

Por el momento, su luz es brillante y su voz es escuchada; pronto los años harán su trabajo, su tiempo pasará y su belleza menguará, o simplemente dejará de existir; pasará de la novedad a la costumbre, y las falencias de su boca ya no serán justificadas, ya no habrá quien la proteja, finalmente estará sola.

Ahí, en ese instante, ella buscará lo que fue; esa niña de honestos ideales y deseos sencillos. Esa que, tristemente, habrá dejado de existir para siempre.

Gabriel Soberanis

@soyelflamer

Fracaso

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Mirando por la ventana se encuentra ella; la luz de las farolas de la calle iluminan las lágrimas que recorren sus mejillas.

Cuando la conocí y mire esos hermosos ojos, me dije que jamás la haría llorar; lo lamento, no pude cumplirlo.

Cuando caminábamos por la calle y algún abrazo se manifestaba, me prometí que jamás la abandonaría; también en eso le fallé.

Nunca pude cumplir el deseo de llevarla a la playa cuando en el invierno tiritaba de frio, un fracaso… Todo fue un fracaso.

Extrañamente, cualquier excusa era válida para que ella marchara a esas playas, aunque nunca fui parte de esas travesías; siempre fui solamente el hilo conductor de salidas desenfrenadas a los clubs y los conciertos.

Los abrazos esporádicos; la reacción inmediata ante cualquier interacción que yo pudiera tener con otra persona. Fuera de eso, solo su indiferencia.

Hoy, llora y añora algo, aunque no entiendo qué; estaba feliz aquel día que encontró al que podía cumplir todos sus deseos, sin fallo alguno. El teléfono no deja de sonar, veo su número y confirmo, que ya nunca volveré a contestar.

Gabriel Soberanis

@soyelflamer

Irreal

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Dentro de la vitrina, una botella vacía; es lo único que me queda de ella. Mujer de Whisky barato, pero con ínfulas clasistas; de fiestas interminables y desahogos exacerbados, pero con la obligación autoimpuesta de responsabilidad y madurez.

Con guiños declara su espíritu como: libre, pensante, revolucionario y contestatario; mientras se oculta de la realidad, de la confrontación de la existencia misma.

¡Pobre! Su labia ordinaria, maquillada de sabiduría, conquista a los más ingenuos; pero solo es necesaria la palabra adecuada para provocar su ira reprimida.

Arrogante, estilizada, ordinaria, hedonista, distante, soez, libre, responsable, vulgar e ignorante; irreal, efímera e incongruente. Fantasía convertida en mujer y viceversa.

Ahí seguirá, detrás de esa vitrina; una botella de Whisky barato… Y un amor, que nunca pudo ser.

Gabriel Soberanis

@soyelflamer

Meta Inalcanzable

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Corre con ansias de olvido; busca en la distancia dejar su existencia atrás.

En ocasiones, mira de reojo, pero todo sigue ahí. No ha entendido que, todas esas peleas, confusiones, angustia y dolor, se encuentran abrazadas a su alma; pero, igualmente, todas las caricias, palabras de aliento, besos y tardes de amor, se aferran a su ser.

Luce diferente, más sobrio, más… ¡Ecuánime! Cree que simplemente podrá dejar de sentir; tomará la primera oportunidad que tenga para encontrar en la monotonía ese lugar “seguro”, en donde su alma no sea confrontada por las pasiones y sentimientos que, un día, le llevaron a pensar que su vida sería la más extraordinaria de las experiencias.

No fue ella, ni su inesperada partida, o los dolorosos encuentros con la realidad a cerca de una mujer idealizada; solamente piensa que es mejor continuar adelante, sin complicaciones o pasiones desbordadas. Definitivamente mejor que dejar todo su ser en un camino inhóspito y sin garantía alguna.

Vuelve a mirar al frente, correrá hasta que su corazón y pulmones casi exploten; hasta ese punto donde el cree, ya no existirá nada que lo lastime, hasta ese lugar donde ese ser entregado que él era, desaparezca para siempre.

Gabriel Soberanis

@soyelflamer

El Laberinto de los Demonios

ENCUENTROS CON LA SOLEDAD

Memorias de una princesa

La soledad engulle esperanzas, aplasta certezas, escupe temores. Pero también te revela secretos, te susurra sabiduría —que no hallarás en el tumulto. Silencia ruidos fútiles, y te presenta panoramas distintos a los que estás acostumbrado a apreciar. Te ayuda a pensar por ti mismo, aplacando las opiniones repetitivas de los sabiondos de turno. Te empuja a ir contra lo establecido, lo que destroza la creatividad, lo que mata los sueños. Te introduce a otros de sus simpatizantes: gente con la que puedes hablar, a veces, incluso, sin mediar palabra alguna. Porque los que se encariñan con esta clase de soledad, salen edificados de sus encuentros con ella. La soledad, amigo, se presenta ante ti como un espejo iluminado en el que puedes vislumbrar detalles acerca de ti mismo en los que no habías reparado antes. Aprendes a conocerte en soledad. Aprendes a callar. Aprendes a escuchar. Talvez nos hagan falta…

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Camino

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A lo lejos, lo desconocido; un camino interminable y un futuro incierto. Vuelvo a mirar hacia atrás, solo para darme cuenta de que las metas del pasado, los finales de camino, nunca han sido reales.

¿5, 10, 20? No sé cuántas veces la consigna “he llegado”, ha salido de mis labios; levanto la mirada y el camino continua, ¿Cuándo terminará? La vida, esa es la respuesta; mientras la existencia continúe, este camino también lo hará.

¿Detenerse, hacerse a un lado? Es posible, tal vez válido, pero eso también significaría la muerte, y ya la he visto. Sin funerales vistosos, sin llantos de terceros, sin lápidas de piedra; la veo en los ojos de la gente que, avasallados por el cansancio y faltos de esperanza, dan por terminado su camino. Gente que camina y respira, pero muertos finalmente.

A veces lo entiendo; cuando mis pisadas han levantado el polvo del camino, y este se ha incrustado en mis ojos, preferiría no continuar. Cuando el impulso me ha llevado a correr, solamente para caer estrepitosamente; cuando veo mis heridas ensangrentadas y las cicatrices del pasado, solamente quisiera parar.

De mármol, liso y sin imperfecciones, de tierra y polvo, y en ocasiones lleno de piedras puntiagudas; así es este camino… Así es nuestra vida.

Gabriel Soberanis

@soyelflamer

El Laberinto de los Demonios

6°C

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Mañana de invierno, cielo azul y despejado. Me detengo por un momento, busco que los ardientes rayos del sol quemen mi rostro, y que el viento helado congele mi piel; que me despierten de este letargo que tiene mi alma.

La pequeña florería de la esquina me llama; ahí están, despidiendo resplandecientes rayos de luz amarilla en forma de pétalos y su corazón, negro, me recuerdan que no la conozco para nada.

Los he comprado, cuatro o cinco, mientras más sean mejor, sé que los ama.

Esta tarde se los llevaré; esperando que este gesto provoque en ella, la sincera respuesta de un alma contenida, restringida a sentir.

Tal vez hoy avancemos un paso más o… Simplemente me dé cuenta, que nunca pasará.

Noche de invierno, camino solitario. Promesa lunar de que las cosas serán mejor mañana; me detengo por un momento, espero que el implacable frío nocturno adormezca mi alma, y que finalmente, pueda alejarme de ella para siempre.

Gabriel Soberanis

@soyelflamer

Paradoja

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Compleja la disyuntiva del amor. ¿Qué hacer cuando te ha dominado, avasallado y conquistado?

¿Cómo aferrarse a la fascinación primaria cuando esta se ha dispersado y solamente queda la realidad de los contrarios?

¿Quién te ha hecho creer que el mármol y el granito son lo mismo? ¿Qué el cuervo y el cisne pueden compartir belleza alguna?

¿Cuándo has visto al frio del invierno abrazar a la flor sin que esta muera?

La luz, aunque cálida y serena; solamente puede ver desaparecer poco a poco a la oscuridad en su esfuerzo por tocarla.

¿Qué impulso absurdo llena mi ser para buscar estar contigo? Seré la llama que quemará tu alma como si fueran las alas de la mariposa; tu, al igual que un incendio que ha consumido todo, terminaras por extinguir mi espíritu.

Ahora márchate; vete antes de que tu voz impregne todos mis espacios para siempre, antes de que mi calor forme parte de tu piel.

Vete antes de que sea demasiado tarde, y nos demos cuenta, que nunca debimos estar juntos.

Gabriel Soberanis

@soyelflamer

El Laberinto de los Demonios

Un Regalo

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¿El Sol? ¿La Luna? ¿De qué te servirían?

Quiero darte mis horas, mis días. Aquellos que sin tu presencia están desperdiciados; descubrir en ese tiempo que piensas, que quieres.

Entender lo que se oculta debajo de la superficie de tu ser; los “sí” que dices tanto, pero que muchas veces ocultan un NO como respuesta.

Quiero darte lo intangible, porque lo que tiene un precio, eso ya es tuyo.

Tal vez tengo todo lo que quieres, tal vez no tengo nada.

Tengo unos brazos donde puedes apoyarte, y que siempre estarán para ti. Tengo algunas monedas y billetes en el bolsillo, tal vez no lo suficiente.

Tengo una palabra de aliento, y algunas historias que contarte. Tengo un viejo abrigo para cubrirte del frio, si lo aceptas.

Tengo para ti una sonrisa, aunque me encuentre abatido. Tengo los pasos que he caminado, para que no cometas los mismos errores.

Tengo la fuerza para acompañarte hasta el fin del mundo; aunque no sé si la suficiente para tu rechazo.

¿Qué te puedo dar?… Mañana, cuando te encuentre, lo sabré.

 

Gabriel Soberanis

@soyelflamer

El Laberinto de los Demonios

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